Zanahorias Acarameladas

La zanahoria es una hortaliza que durante el primer año forma escasas hojas y raíces mientras que, tras un período de descanso, forma el tallo y florece. La parte comestible es la raíz donde se almacena gran cantidad de azúcares. 

Se cree que la primera vez que se cultivó la zanahoria fue en Afganistán hace miles de años. La zanahoria naranja que conocemos hoy en día fue desarrollada y estabilizada por los cultivadores holandeses en los siglos XVI y XVII. 

Son ricas en varios nutrientes, en especial, en vitamina A y carotenoides, también son una muy buena fuente de minerales como potasio, el fósforo, el magnesio, el yodo y el calcio; y, por otra parte, vitamina B3 (niacina), vitaminas E y K y folatos.

Se puede consumir de diversas formas, incluso crudas, y tanto su textura como su sabor, resultan muy agradables al paladar.

Desde que se esparció el rumor de que las zanahorias contribuían a tener una excelente vista, durante la Segunda Guerra Mundial, se ha insistido en el hecho de que estas hortalizas tienen un efecto sobre la salud visual.

Al comprarlas, debemos fijarnos que estén firmes y de color intenso y descartar aquellas que estén agrietadas o manchadas. Las podemos mantener frescas hasta dos semanas si las colocamos en una bolsa en la parte más fría de la nevera para evitar que pierdan humedad.




Ingredientes:

 12 zanahorias bebés
 2 cdas. de aceite de coco o ghee
 1 cda. de miel
 1 cda. de salsa de soya
 1 cda. de tabasco
 1 cda. de miso
 1 cda. de jengibre rallado
 Sal

Procedimiento:

1. Precalentar el horno a 350 F.
2. Pelar y cortar las zanahorias.
3. Derretir el aceite de coco, mezclarlo con la miel y el resto de los ingredientes.
4. Pincelar las zanahorias con la mezcla y saltearlas.
5. Llevar al horno por 10 minutos o hasta que estén tiernas por dentro y doraditas por fuera.
6. Rociar con ajonjolí antes de servir.

Tips:

• Si estás apurada, esta receta la puedes también cocinar todo en la sartén tapada primero y destapada al final para dorar.
• Puedes perfectamente hacerla sin el miso, pero insisto que agregar un sabor especial a las comidas. Para disolverlo yo uso una cucharada o dos de agua caliente para una cucharadita de miso, y mezclas hasta diluir por completo.
• Esta receta tiene también una variante que he probado y me encanta, eliminas la miel y tabasco, y sustituyes por mermelada picante de tamarindo de @lapicanta, super recomendada.

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